de las eliminatorias para Suráfrica 2010 nos coloca de nuevo en la dura realidad del fútbol; siempre debes jugar bien si quieres estar entre los cinco primeros de la región. Lima y La Asunción fueron la copia fiel de una vinotinto desteñida. Un equipo estéril. Huérfano de ideas. Apenas espasmos que al final se desinflaron en la nada. Ambos partidos nos remiten a la época más oscura del balompié criollo; cuando eramos apenas un trámite. No se trata de ser pesimista, sino realista. Cuando las selecciones pierden el rumbo, Perú y Ecuador son ejemplo de ello, apelan a la historia, a la casaca y al pundonor para no ser arrasados. La vinotinto ni siquiera tuvo arrestos para exigir respeto ante dos equipos, que jugando a medias, nos ganaron de forma contundente. Ahora se viene un Brasil dispuesto a dejar atrás su mala racha, y a confirmar porque es el Pentacampeón del mundo. Luego un Ecuador claro en su objetivo de obtener el boleto para Suráfrica. En enero, para rematar, la Argentina, que anda mal, pero es Argentina. Ante todo este escenario la respuesta del técnico es acorde a los tiempos que vivimos: "Yo no voy a renunciar". Pero Farías ya renunció al fútbol. Dio la espalda a esa historia reciente que habla de un respeto a la Venezuela futbolera. Esquivel y su patota no lo renunciarán. Farías continuará aunque la selección este al borde del abismo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario