jueves, 17 de julio de 2008
La sociedad de los estudiantes muertos
Como sucedió en el pasado, y seguro sucederá en el futuro, la fuerza policial sumó la semana pasada, a su ominoso inventario, otro estudiante muerto. La protesta pacífica y rebelde de los jóvenes merideños fue aplacada, a falta de balas, para evitar huellas y rastros, con metras. El resultado ya es harto conocido: Douglas Jiménez falleció el pasado sábado después de varios días de agonía. Desde La Cátedra expresamos nuestro profundo rechazo a esta brutal arremetida de la fuerza policial, y esperamos que la justicia haga valer su poder para castigar al culpable de este asesinato. No obstante, parafraseando a Platón, nada ni nadie podrá contener la permanente embriaguez espiritual de la juventud.
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